Río Grande rompe una tendencia histórica y registra una caída de su población.

Después de más de 130 años de crecimiento demográfico, la ciudad registró una disminución de 1.750 habitantes entre 2024 y 2026. Un informe vincula el fenómeno con la caída del empleo registrado y la retracción de la actividad industrial.
 
ACTUALIDAD31 de agosto de 2026Karukinka NoticiasKarukinka Noticias
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Río Grande atraviesa un cambio significativo en su historia demográfica. Después de más de un siglo de crecimiento prácticamente sostenido, la población registrada de la ciudad comenzó a disminuir y pasó de 103.191 habitantes en 2024 a 101.441 en 2026.

El dato surge de un informe elaborado por la consultora Neodelfos, a partir del análisis de censos nacionales, registros administrativos y datos de estructura poblacional del RENAPER, junto con estadísticas laborales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).

La dimensión del fenómeno adquiere relevancia al observar la evolución histórica de la ciudad. Río Grande contaba con apenas 73 habitantes en 1895 y fue creciendo de manera sostenida: alcanzó 7.754 habitantes en 1970, 39.816 en 1991, 70.042 en 2010 y 98.017 en 2022.

Durante décadas, ese crecimiento estuvo ligado a la expansión productiva de Tierra del Fuego y, particularmente, al desarrollo industrial, que convirtió a la ciudad en un polo de atracción para trabajadores y familias provenientes de distintos puntos del país.

La tendencia se mantuvo hasta 2024, cuando se registraron 103.191 habitantes. Sin embargo, el número descendió a 102.373 un año después y volvió a caer en 2026, hasta los 101.441 residentes. En total, la reducción alcanza al 1,7% de la población registrada.

Además, el informe advierte una aceleración en la caída: mientras entre el primer período se perdieron 818 habitantes, en el siguiente la reducción fue de 932.

El empleo y la industria, en el centro del análisis

El retroceso demográfico coincide con un fuerte deterioro del empleo registrado en Tierra del Fuego. De acuerdo con los datos de la SRT analizados por Neodelfos, la provincia pasó de aproximadamente 79.974 trabajadores registrados en diciembre de 2023 a 65.953 en mayo de 2026.

Esto representa una pérdida de 14.021 puestos de trabajo, equivalente a una contracción cercana al 17,5%.

El dato adquiere especial relevancia para Río Grande, donde se concentra alrededor del 80% de la capacidad productiva industrial de la provincia. El informe plantea que una reducción sostenida de las oportunidades laborales puede terminar afectando también la capacidad de la ciudad para retener a sus habitantes.

Sin embargo, los autores aclaran que la relación entre empleo y migración no es inmediata. Una pérdida laboral puede ser absorbida inicialmente mediante ahorros, otros ingresos, desempleo o informalidad, mientras que la decisión de abandonar la ciudad puede producirse tiempo después. De esta manera, la evolución poblacional podría funcionar como un indicador rezagado de las dificultades económicas.

El impacto tampoco se limita directamente a las fábricas. La actividad industrial tiene efectos sobre otros sectores de la economía local, como el comercio, los alquileres, el transporte, la gastronomía, la construcción y los servicios.

En ese sentido, Neodelfos estima que la caída del empleo registrado podría representar una pérdida potencial acumulada de entre $456.000 millones y $523.000 millones en masa salarial. El propio informe aclara que se trata de un ejercicio analítico y no de un dato oficial.

Río Grande y Ushuaia, dos comportamientos diferentes

La evolución de Río Grande contrasta con la registrada en Ushuaia. Mientras la población registrada de Río Grande cayó un 1,7%, la capital fueguina pasó de 83.815 habitantes en julio de 2024 a 85.003 en junio de 2026, lo que representa un crecimiento aproximado del 1,4%.

Para Neodelfos, una de las posibles explicaciones se encuentra en las diferencias entre las estructuras económicas de ambas ciudades. Río Grande presenta una mayor dependencia de la actividad industrial, mientras que Ushuaia cuenta con una participación más importante del turismo, los servicios y la administración pública.

El informe también plantea que los registros administrativos podrían reflejar con cierto retraso las mudanzas efectivas. Bajo una hipótesis preliminar, la pérdida registrada de 1.750 habitantes podría representar una disminución real cercana a las 3.000 personas, aunque esta estimación deberá ser contrastada con futuras actualizaciones.

Una señal que deberá ser monitoreada

Los autores del estudio remarcan que dos años de descenso no son suficientes para afirmar que Río Grande atraviesa un proceso estructural de despoblamiento. Sin embargo, consideran que la ruptura de una tendencia que se sostuvo durante más de 130 años constituye una señal que debe ser seguida de cerca.

El análisis también vincula el escenario con los cambios implementados a nivel nacional sobre la industria fueguina, entre ellos las modificaciones arancelarias establecidas por el Decreto 333/25 para determinados productos electrónicos.

En este contexto, el debate excede la situación económica de las empresas. El desarrollo industrial fueguino estuvo históricamente asociado no solo a la generación de empleo, sino también al crecimiento poblacional y al objetivo de consolidar la presencia argentina en el extremo sur del país.

La próxima actualización de los datos será clave para determinar si la caída registrada representa un fenómeno coyuntural o el comienzo de un cambio más profundo.

Después de más de un siglo de crecimiento, Río Grande enfrenta ahora un escenario que obliga a mirar no solo cuánto empleo se genera, sino también cuántas personas la ciudad logra atraer, retener y proyectar hacia el futuro.

Fuente: RadioFueguina.

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